Cadaqués es un pueblo blanco del Alt Empordà, en el punto más oriental de Cataluña sobre la península del Cap de Creus. Con unos 2.918 habitantes (2025), la tramontana, fuerte y persistente, convierte la estanqueidad en un factor decisivo: una envolvente Passivhaus mantiene el confort estable incluso con el viento más insistente.
Cadaqués es uno de los pueblos más reconocidos de la Costa Brava, con un casco blanco de cal y pizarra declarado conjunto histórico (Bien Cultural de Interés Nacional) y una identidad ligada al Cap de Creus y a Portlligat, donde Salvador Dalí tuvo residencia y taller entre 1930 y 1982. Su singularidad paisajística lo convierte en un mercado exigente, donde cada nueva construcción se mide por el respeto a un conjunto muy protegido.
La tramontana, un viento norte frío y seco que aquí ha llegado a superar los 200 km/h, hace que la estanqueidad y el control de las infiltraciones sean el factor determinante del confort y del consumo energético; no en vano la línea divisoria de su comportamiento pasa precisamente por el Cap de Creus. El estándar Passivhaus y el sistema Eskimohaus® responden directamente a este reto con una envolvente muy aislada, triple vidrio y ventilación con recuperación de calor. La salinidad costera añade una exigencia adicional en la elección de materiales.
Construir en Cadaqués exige respeto por el paisaje del Parque Natural del Cap de Creus, el primer parque marítimo-terrestre de Cataluña (1998, Ley 4/1998, de 12 de marzo), y por la tradición de cal y volúmenes compactos. Trabajamos la integración desde el primer boceto, compatibilizando el rendimiento Passivhaus con el lenguaje arquitectónico que el pueblo y el entorno protegido piden.
Protección del Cap de Creus, normativa de encalado y composición, y un casco protegido. Cadaqués exige sensibilidad al contexto.
Rendimiento térmico, no exhibición.
Nuestra metodología en Cadaqués parte de una premisa clara. En un entorno tan expuesto, el valor de una casa se mide por su capacidad de mantener el confort con el mínimo de energía y sin ceder al viento. La orientación y la protección respecto de la tramontana se trabajan desde la implantación; la envolvente se aísla y se hace estanca hasta eliminar puentes térmicos e infiltraciones, el aspecto más crítico frente a un viento persistente; la carpintería de triple vidrio y la ventilación con recuperación de calor garantizan aire limpio y temperatura estable sin abrir ventanas a la tramontana; los materiales se eligen teniendo en cuenta la salinidad costera; y la paleta se mantiene en la gama de encalado y composición que el conjunto protegido pide. La integración paisajística se resuelve antes de cerrar el proyecto técnico para evitar reformulaciones tardías.
El casco antiguo de Cadaqués, declarado conjunto histórico y Bien Cultural de Interés Nacional, concentra el patrimonio de cal y pizarra, coronado por la Iglesia de Santa María (documentada desde 1279) en el punto más alto del núcleo, con intervenciones sometidas a régimen de protección y a la normativa de composición de fachadas y volúmenes. El entorno de Portlligat, donde se encuentra la Casa-Museo Salvador Dalí, conserva un carácter propio ligado al paisaje del Cap de Creus. Los bordes del pueblo, dentro del parque natural, mantienen una exigencia paisajística muy alta. Cada zona tiene un régimen urbanístico propio y una sensibilidad paisajística diferente.
Tiene mucho sentido. La tramontana aquí ha superado los 200 km/h, y cuanto más fuerte y persistente es el viento, más pesan las infiltraciones en el confort y en el consumo, y más retorno da una envolvente muy estanca. Una casa Passivhaus en Cadaqués mantiene la temperatura estable sin depender de abrir ventanas expuestas a la tramontana.
Sí. El Passivhaus es una exigencia de rendimiento, no un estilo. Es plenamente compatible con el encalado, los volúmenes compactos y la composición que el casco de Cadaqués, declarado conjunto histórico BCIN, y la protección del Cap de Creus piden.
La proximidad al mar exige elegir materiales y acabados resistentes al ambiente salino, especialmente en carpintería y elementos exteriores. Lo incorporamos desde el diseño para garantizar durabilidad en un entorno litoral expuesto.
La resolución suele situarse entre 8 y 16 semanas desde la presentación completa de la documentación, con extensiones posibles en parcelas con afectación paisajística o patrimonial dentro del Parque Natural del Cap de Creus.
Construir en Cadaqués no se resuelve con un configurador automático. La parcela, la exposición a la tramontana, la relación con el paisaje y el régimen urbanístico del Cap de Creus son variables que exigen un diálogo directo. Una conversación con uno de nuestros arquitectos le dará más valor que cualquier estimación en línea.