Blanes es la puerta sur de la Costa Brava, en el extremo meridional de la comarca de la Selva, entre la desembocadura de la Tordera y Lloret de Mar. En esta población de unas 42.700 personas, con un clima mediterráneo costero, una casa Passivhaus mantiene el confort de verano sin sobrecalentarse: aislamiento, protección solar y ventilación con recuperación de calor reducen el gasto de refrigeración.
Blanes combina la vida de una población litoral de la Costa Brava, con unos 42.699 habitantes (2025), con un mercado residencial activo, donde conviven la primera residencia y una componente importante de segunda residencia vinculada a la playa y al turismo. El entorno de Sa Palomera, que marca simbólicamente el inicio de la Costa Brava, y los jardines botánicos de Marimurtra y Pinya de Rosa concentran buena parte de la demanda de obra nueva.
El clima mediterráneo litoral, con veranos cálidos y húmedos, hace que la demanda de refrigeración y el control solar sean el factor determinante del consumo energético. El estándar Passivhaus y el sistema Eskimohaus® responden directamente a este reto con una envolvente muy aislada, protección solar y ventilación con recuperación de calor.
Construir en Blanes exige respeto por el paisaje de la Costa Brava y por la proximidad del mar, en un frente costero que arranca en Sa Palomera y se extiende hasta la desembocadura de la Tordera. Trabajamos la integración desde el primer boceto, compatibilizando el rendimiento Passivhaus con el lenguaje arquitectónico y la resistencia a la salinidad que el contexto litoral pide.
Clima mediterráneo litoral, proximidad del mar y un frente costero con sensibilidad paisajística. Blanes exige sensibilidad al contexto.
Rendimiento térmico, no exhibición.
Nuestra metodología en Blanes parte de una premisa clara. En clima litoral, el valor de una casa se mide por su capacidad de mantener el confort de verano con el mínimo de energía. La orientación y la protección solar se trabajan para evitar el sobrecalentamiento en las horas de máxima radiación; la envolvente se aísla y se hace estanca hasta eliminar puentes térmicos e infiltraciones; la carpintería y la ventilación con recuperación de calor garantizan aire limpio y temperatura estable incluso con humedad elevada; los materiales se eligen para resistir la salinidad del ambiente marino; y la paleta se mantiene en gama coherente con el paisaje de la Costa Brava. La integración paisajística se resuelve antes de cerrar el proyecto técnico para evitar reformulaciones tardías.
El núcleo histórico de Blanes concentra el tejido urbano tradicional, con intervenciones entre medianeras y tipologías compactas. El entorno de Sa Palomera, el peñón que separa las dos partes de la bahía y desde donde desde 1958 se lanza el castillo de fuegos de la villa, y el frente marítimo son de las zonas más valoradas. Las zonas residenciales costeras, hacia las laderas con vista sobre el mar y cerca de los jardines de Marimurtra, ofrecen parcelas más amplias con orientaciones privilegiadas. Cada zona tiene un régimen urbanístico propio y una sensibilidad paisajística diferente.
Tiene todo el sentido. En clima mediterráneo litoral, el reto es mantener la casa fresca en verano sin disparar el consumo. Una envolvente muy aislada, la protección solar y la ventilación con recuperación de calor mantienen el confort con una fracción de la energía de una casa convencional.
Sí. El Passivhaus es una exigencia de rendimiento, no un estilo. Es plenamente compatible con el lenguaje arquitectónico del litoral y con la normativa de composición que exige el entorno de la Costa Brava, que precisamente empieza aquí, en Sa Palomera.
El diseño prevé materiales y acabados resistentes al ambiente marino, protección solar dimensionada y ventilación con recuperación de calor. La casa se mantiene a temperatura estable sin condensaciones ni degradación prematura por la salinidad.
La resolución suele situarse entre 8 y 16 semanas desde la presentación completa de la documentación, con extensiones posibles en parcelas con afectación paisajística en el frente costero.
Construir en Blanes no se resuelve con un configurador automático. La parcela, la orientación, la relación con el mar y el régimen urbanístico son variables que exigen un diálogo directo. Una conversación con uno de nuestros arquitectos le dará más valor que cualquier estimación en línea.