Una vivienda unifamiliar de 280 m² en Valldoreix, certificada Passivhaus Plus, que combina arquitectura contemporánea y un alto grado de autosuficiencia energética.
K-Vall d'Or es una vivienda unifamiliar de 280 m² en Valldoreix, una de las zonas residenciales más exclusivas de Sant Cugat del Vallès. Certificada bajo el estándar Passivhaus Plus, combina una imagen contemporánea con un consumo energético muy reducido y una producción renovable propia.
El proyecto responde a un cliente que busca el máximo confort térmico y acústico, una arquitectura de calidad y unos costes de operación mínimos, sin renunciar a la personalidad de la vivienda.
La parcela presenta una topografía pronunciada y vistas abiertas hacia el entorno natural. El proyecto aprovecha el desnivel como elemento generador: la casa se escalona adaptándose al terreno, lo que reduce el impacto visual, minimiza los movimientos de tierras y crea espacios exteriores diferenciados a distintas cotas.
La vivienda responde a un lenguaje contemporáneo de líneas limpias y volúmenes horizontales: grandes vuelos que protegen del sol estival, amplias superficies acristaladas orientadas estratégicamente, continuidad entre interior y exterior y terrazas en distintos niveles.
El diseño prioriza la relación con el paisaje. Desde las estancias principales la casa se abre hacia las vistas, mientras que las zonas más privadas quedan protegidas respecto de la calle. El resultado es una arquitectura serena y atemporal.
Con cerca de 280 m² distribuidos en cuatro niveles, la planta principal concentra la vida diaria: salón, comedor, cocina integrada y conexión directa con las terrazas. Las plantas superiores albergan la zona de noche, con las mejores orientaciones para los dormitorios.
Los niveles inferiores acogen las áreas técnicas y de servicio, lo que permite mantener las instalaciones integradas sin interferir en la calidad espacial de las zonas habitables.
K-Vall d'Or se ejecuta con el sistema industrializado Eskimohaus, basado en entramado ligero de madera. Esta solución aporta precisión en la fabricación, reducción de los tiempos de obra, un excelente comportamiento térmico y una huella de carbono menor que la de las estructuras convencionales.
La envolvente incorpora espesores elevados de aislamiento, resolución específica de los puentes térmicos, membranas de estanqueidad al aire y carpinterías de altas prestaciones, requisitos imprescindibles para alcanzar el estándar Passivhaus Plus.
Las instalaciones trabajan de forma integrada para lograr un consumo extremadamente reducido. La aerotermia proporciona calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con una elevada eficiencia estacional, y la ventilación de doble flujo con recuperación de calor garantiza una renovación continua del aire interior.
La cubierta incorpora captación fotovoltaica dimensionada para cubrir una parte muy importante de la demanda anual, y la vivienda incorpora almacenamiento en baterías, lo que aumenta el autoconsumo y acerca la casa a un funcionamiento prácticamente autónomo.
La certificación Passivhaus Plus garantiza una demanda energética muy reducida, una elevada producción renovable y un confort estable durante todo el año, con temperatura homogénea, ausencia de corrientes de aire y una calidad del aire interior excelente. El resultado es una vivienda saludable, silenciosa y con unos costes de funcionamiento mínimos.
Máxima eficiencia energética, confort estable durante todo el año y una arquitectura contemporánea pensada para el paisaje.