Una vivienda Eskimohaus de 228 m² en Premià de Mar que resuelve un desnivel pronunciado y vincula la construcción eficiente con el futuro huerto familiar.
K-Premià es una vivienda unifamiliar de 228 m² construida con el sistema Eskimohaus en Premià de Mar. El proyecto relaciona una construcción eficiente con el futuro huerto familiar, de modo que el edificio y su entorno inmediato forman parte de un mismo planteamiento.
El resultado es una casa compacta y contenida, pensada para aprovechar al máximo la parcela y ofrecer un consumo energético reducido todo el año.
Estos valores reflejan una demanda energética muy contenida, característica de la construcción pasiva, con una envolvente de altas prestaciones y sistemas activos de bajo consumo.
La parcela presenta un desnivel pronunciado, que el proyecto asume como punto de partida en lugar de combatirlo. La casa se adapta al terreno y se organiza en distintos niveles, lo que reduce los movimientos de tierras y mejora la integración con el entorno.
El futuro huerto familiar forma parte del planteamiento desde el origen y vincula la vivienda con el espacio exterior de manera directa.
La arquitectura es sobria y contenida. Un volumen compacto permite reducir la superficie de envolvente, minimizar los puentes térmicos y optimizar el comportamiento energético, a la vez que resuelve con naturalidad la topografía de la parcela.
El nivel superior concentra las zonas funcionales de la vivienda, con un espacio común de relación que articula la vida diaria de la familia.
El nivel inferior acoge los espacios más privados, conectados directamente con el jardín, lo que genera un ambiente íntimo y una relación continua entre el interior y el exterior.
K-Premià se ejecuta con el sistema industrializado Eskimohaus, basado en un entramado ligero de madera y aislamiento de celulosa insuflada, que aporta un buen comportamiento térmico, una huella de carbono contenida y una ejecución precisa.
La envolvente se diseña según los principios de la construcción pasiva: aislamiento continuo, tratamiento de los puentes térmicos y cuidado de la hermeticidad.
La climatización se resuelve con aerotermia, que cubre la calefacción, la refrigeración y el agua caliente sanitaria con un consumo reducido. La ventilación mecánica de doble flujo Zehnder ComfoAir 35Q renueva continuamente el aire y recupera gran parte de la energía del aire extraído, sin pérdida de temperatura.
El conjunto garantiza un confort estable durante todo el año y una elevada calidad del aire interior.
Una casa compacta y eficiente, integrada en el terreno y vinculada a su huerto familiar.