Una casa de los años 60 en Sant Cugat del Vallès gana una segunda planta completa. La solución vertical resuelve un problema de espacio sin comprometer la estructura existente ni las viviendas colindantes.
El pasado mes de junio, PAPIK Group inició la construcción de una remonta sobre una casa en Sant Cugat del Vallès. El planteamiento inicial de los propietarios era resolver una falta de espacio con una ampliación horizontal de 15 m2 sobre una vivienda de 54 m2. La reflexión sobre el proyecto, sin embargo, llevó la solución en una dirección bien distinta.
En una segunda valoración se estudió una remonta, es decir, una ampliación vertical de 27 m2 que añadía una planta ocupando la mitad de la superficie superior. El proyecto definitivo fue aún más lejos: una remonta del 100% de la planta existente. Así se ganaban 54 m2 de vivienda con una segunda planta completa, donde se ubican tres habitaciones y un baño.
Crecer hacia arriba en lugar de hacia los lados preserva el jardín y la superficie de parcela, y a menudo es la respuesta más eficiente cuando el suelo disponible es limitado. La decisión, en este caso, multiplicó el espacio útil sin renunciar al entorno exterior de la casa.
La casa original, construida en la década de los años 60, no dispone de cimentación vertical. Se apoya sobre una losa horizontal sobre la que descansan los muros. Esta particularidad condiciona cualquier intervención en altura, porque los muros de la planta baja no están pensados para recibir cargas adicionales.
Por este motivo, la nueva estructura se ha construido de manera que descansa directamente sobre la losa existente, sin transmitir cargas a los muros de la planta baja. La medida se tomó como precaución adicional para evitar posibles grietas en las viviendas colindantes.
La cautela puede parecer innecesaria desde un punto de vista estrictamente de peso. En la ejecución se retiraron 18 toneladas de estructura, que se sustituyen por menos de 15 toneladas, que es el peso calculado para la nueva planta. Aunque el balance de cargas era favorable, se optó por la solución más segura para los edificios vecinos. La calidad se consigue con este tipo de detalles.
Esta manera de trabajar es la misma que aplicamos en proyectos de rehabilitación energética y de construcción Eskimohaus: leer bien el edificio existente antes de intervenir y decidir desde el criterio técnico, no desde la prisa.
Ampliar en vertical no es solo ganar metros. Es reconocer qué puede soportar una construcción existente y decidir siempre a favor del margen de seguridad.