Antes de mover el primer metro cúbico de tierra, el proyecto PassivPalau cerró su diseño definitivo y pasó por el cálculo energético PHPP, la herramienta que anticipa cómo se comportará la casa terminada.
En la construcción de una vivienda, la adecuación del proyecto a los gustos y necesidades de quien la habitará no es un detalle accesorio. La casa acogerá buena parte de la vida cotidiana de sus propietarios durante décadas, y cada decisión de diseño deja en ella una huella duradera. El proyecto PassivPalau nació bajo esta premisa y fue tomando forma hasta fijar su diseño definitivo.
El proyecto final se fue consolidando de manera gradual. Tras descartar varias opciones, la vivienda ganó definición hasta llegar a la propuesta definitiva. Este proceso de depuración, lejos de ser una formalidad, permite que la solución construida responda con precisión al programa de necesidades acordado con el cliente.
Como servicio orientado a la satisfacción final, siempre se desarrolla un diseño en 3D del resultado, tanto del exterior como del interior. La representación tridimensional permite afinar aún más el proyecto: el cliente se hace una idea clara de cómo quedará cada detalle y puede valorar con rapidez cómo se verían otras opciones antes de tomar una decisión. Esta anticipación visual evita sorpresas y alinea las expectativas con el resultado real.
Una vez cerrado el proyecto, y antes de iniciar los trabajos en el terreno, se llevaron a cabo los cálculos del PHPP. Esta herramienta de verificación proporciona una aproximación teórica de la eficiencia de la edificación a partir de sus características constructivas, y es el patrón con el que trabaja cualquier proyecto alineado con el estándar Passivhaus. Los resultados obtenidos anticipaban una vivienda con un aislamiento excepcional.
En PAPIK Group trabajamos todos los aspectos de la construcción de una vivienda con el mismo nivel de exigencia, desde el proyecto a medida y el confort hasta la alta eficiencia energética. La lógica del sistema Eskimohaus es, precisamente, que estas dimensiones no compiten entre sí, sino que se refuerzan cuando se planifican desde el inicio. El caso de PassivPalau lo ilustra: la definición cuidada del diseño y la verificación energética previa son dos caras del mismo proceso.
Una casa eficiente no se improvisa en la obra: se proyecta y se verifica antes de mover la primera pala.