En el Colegio de Aparejadores de Girona, técnicos de la ciudad y su entorno conocieron de primera mano el estándar Passivhaus a través de PassivPalau, una casa pasiva certificada construida por PAPIK Group.
El pasado 13 de octubre, el Colegio de Aparejadores de Girona acogió la charla de divulgación NZEB-Passivhaus: Proyectos actuales en Cataluña. El encuentro reunió a técnicos de la ciudad y de su entorno con un objetivo claro: explicar, con un caso real sobre la mesa, qué significa construir siguiendo el estándar Passivhaus y qué resultados ofrece una vez la vivienda está en uso.
La sesión contó con Papik Fisas, responsable de PAPIK Group, el arquitecto técnico Joan Vilanova y los propietarios de la casa pasiva PassivPalau. Esta combinación de constructor, técnico y usuarios finales permitió abordar el proyecto desde tres perspectivas complementarias, pocas veces disponibles a la vez en una charla técnica.
El hilo conductor de la jornada fue PassivPalau, una casa pasiva certificada Passivhaus construida por PAPIK Group con la colaboración del arquitecto técnico Joan Vilanova. A partir de este proyecto concreto, los asistentes pudieron seguir todo el recorrido, desde los principios que fundamentan el estándar hasta el detalle del sistema constructivo ejecutado en la obra.
En la primera parte de la charla se explicó en qué consiste el estándar Passivhaus y los cinco principios básicos en que se basa. A continuación se detalló el sistema constructivo empleado, con materiales sostenibles, de modo que los técnicos presentes pudieran entender cómo se traduce la teoría en decisiones concretas de obra. El proyecto se presentó como un ejemplo de casa Biopasiva, con resultados destacados en cuanto a ahorro energético, confort interior y beneficio ambiental.
La presencia de los propietarios de PassivPalau aportó la dimensión que a menudo queda fuera de los manuales: el comportamiento de la vivienda en el día a día. Explicaron cómo la teoría se hace realidad en el uso cotidiano, con un confort interior elevado y un consumo energético prácticamente nulo.
Como ejemplo, recurrieron a la ola de calor del mes de julio anterior. Mientras en el exterior se alcanzaron temperaturas de 40 grados, en el interior de la casa, sin ningún aparato de refrigeración, la temperatura se mantuvo siempre por debajo de los 25 grados, con una sensación térmica notablemente menor. Es el tipo de dato que resume, mejor que cualquier argumento comercial, qué significa vivir en una casa pasiva.
El interés de los asistentes quedó reflejado en un turno de preguntas que se alargó, con dudas concretas sobre el certificado Passivhaus y sobre aspectos constructivos de PassivPalau. La conversación confirmó que, entre los técnicos de Girona, existe una demanda creciente de información rigurosa sobre cómo llevar este estándar a la práctica.
Con esta charla, Papik Fisas, socio de la PEP, contribuye a la divulgación técnica del estándar Passivhaus en nuestro país. Es un grano de arena que, sumado al esfuerzo de otros socios con iniciativas similares, ayuda a concienciar al sector de los beneficios que aporta el Passivhaus.
En PAPIK Group entendemos la divulgación como una parte inseparable de nuestro trabajo de construcción Passivhaus. Cada proyecto ejecutado es también un argumento compartido con la comunidad técnica, y casas como PassivPalau demuestran que el estándar ya funciona en Cataluña.
Una casa pasiva bien construida no se explica mejor con datos técnicos que con la temperatura interior de un día de 40 grados en la calle.