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Presupuesto
Sostenibilidad 3 julio 2026 8 min de lectura

Construcción sostenible contra el cambio climático: la lección del cubo de hielo

Este verano, mientras buena parte de Europa batía récords de temperatura, un experimento con dos cubos de hielo idénticos dejó clara una idea incómoda: la manera en que construimos decide cómo resistimos el calor.

Este verano, mientras buena parte de Europa batía récords de temperatura, leí un titular que me removió: la crisis climática sería mucho peor de lo que se nos suele contar. Lo planteaba un reportaje de análisis del Col·legi de Periodistes de Catalunya que cuestiona por qué los medios tienden a minimizar la emergencia climática. Hace años que en PAPIK Group pensamos que la construcción sostenible contra el cambio climático no es una opción más dentro del sector: es la respuesta más seria que tenemos a nuestro alcance para afrontar, desde el oficio de construir, unas olas de calor cada vez más largas y más duras.

Este artículo nace de esa reflexión. Quiero explicar por qué el relato sobre el cambio climático suele quedarse corto, y por qué nosotros, que llevamos más de veinte años construyendo casas de madera en Cataluña, tenemos la certeza de que la manera en que construimos tu casa puede ser parte de la solución y no del problema.

Cuando el periodismo se queda corto ante la crisis climática

El reportaje parte de una pregunta incómoda: si los fenómenos climáticos extremos se multiplican cada año, ¿por qué la cobertura mediática sobre el cambio climático acumula varios años de retroceso? La respuesta tiene que ver con un fenómeno que la historiadora de la ciencia Naomi Oreskes describió como la tendencia a errar por el lado del mínimo drama: el hábito, también dentro de la comunidad científica, de suavizar las predicciones más graves para no parecer alarmista.

El resultado es que muchas personas perciben el cambio climático como un problema lejano, gradual y gestionable. La realidad es otra: olas de calor que superan los 40 grados, calentamiento del mar y una crisis que muchos expertos describen sin rodeos. Si el relato que recibimos es más moderado que la evidencia, se entiende por qué cuesta tanto actuar con la urgencia que la situación exige.

No somos periodistas ni climatólogos. Somos una empresa constructora. Pero llevamos décadas viendo de primera mano cómo una casa mal construida sufre el calor y cómo una bien diseñada lo resiste sin esfuerzo. Y eso, por pequeño que parezca, también es una manera de hablar del cambio climático con datos, sin exagerar ni minimizar. El vatio que menos contamina sigue siendo el que no llega a producirse.

Un cubo de hielo en mitad de la calle que no miente

En mayo, en Logroño, el clúster ARIC y la Plataforma de Edificación Passivhaus construyeron dos casetas idénticas por fuera: una según el Código Técnico de la Edificación estándar y otra siguiendo los principios Passivhaus. Dentro de cada una colocaron un bloque de unos 989 kilos de hielo. Durante trece días, las dos estructuras recibieron sol directo sin climatización, con temperaturas exteriores de hasta 38 grados.

El desenlace fue contundente. En la caseta convencional, el hielo se derritió por completo antes de acabar el reto y el interior llegó a los 26 grados. En la caseta Passivhaus todavía quedaban 279,8 kilos de hielo intactos, y la temperatura interior se mantuvo entre 6 y 15 grados durante todo el experimento. Misma forma, mismo sol, mismo bloque de hielo; la única diferencia era cómo estaban construidas.

La prueba formaba parte del Icebox Challenge, una iniciativa internacional que demuestra, de una manera muy visual, que la manera en que construimos influye directamente en nuestra capacidad de adaptarnos al calor.

Por qué las casas pasivas son construcción sostenible contra el cambio climático

En PAPIK Group construimos desde hace más de veinte años bajo el estándar Passivhaus. Nuestras casas Eskimohaus siguen los mismos principios que permitieron a la caseta de Logroño conservar el hielo:

  • Aislamiento térmico reforzado
  • Ausencia de puentes térmicos
  • Cerramientos de altísima calidad
  • Estanqueidad al aire
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor

Lo que pasó con el hielo es exactamente lo que pasa con una familia dentro de una casa pasiva durante una ola de calor: el calor exterior cuesta mucho más entrar y el fresco interior cuesta mucho más salir. Eso significa que el aire acondicionado no tiene que trabajar continuamente para mantener una temperatura confortable, porque la propia envolvente del edificio hace gran parte del trabajo.

Eficiencia, confort y bienestar

La eficiencia energética no es solo una cuestión de facturas. Vivir en una casa con grandes oscilaciones térmicas tiene un impacto directo sobre la salud y el bienestar, especialmente durante las olas de calor. Mantener una temperatura interior estable no es un lujo, sino una forma de protección ante episodios climáticos cada vez más frecuentes.

Casas que absorben más CO₂ del que emiten

Otra pieza clave es el material. En PAPIK Group construimos con madera procedente de plantaciones certificadas que han pasado décadas absorbiendo CO₂. La madera actúa como un almacén de carbono: el CO₂ capturado durante el crecimiento del árbol queda almacenado en la estructura de la casa durante muchos años. Por eso, una casa de madera puede llegar a fijar más CO₂ del que se emite durante su construcción.

Más allá de las paredes de tu casa

Trabajamos exclusivamente con madera certificada FSC y seguimos investigando materiales sostenibles para reducir aún más el impacto de cada proyecto. Porque la construcción sostenible no consiste solo en rebajar el consumo energético de la vivienda, sino también en proteger la masa forestal, reducir la huella territorial y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.

Conclusión

El cubo de hielo de Logroño demostró, de una manera muy sencilla, que la manera en que construimos tiene consecuencias directas sobre nuestra capacidad de afrontar la emergencia climática. Para nosotros, la respuesta pasa por construir casas capaces de resistir el calor con un consumo mínimo, con materiales que capturan carbono y aplicando los principios Passivhaus para garantizar confort, eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.

Después de más de veinte años construyendo casas de madera de alta eficiencia, preferimos demostrar los resultados con datos antes que con promesas.

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