Gracias a su estructura modular y de madera preparada al taller de la empresa Papik la vivienda ha sido construido en cuatro meses. Para obtener el certificado de casa pasiva, los puentes térmicos se han minimizado al máximo, se han instalado a las ventanas vidrios de altas prestaciones, y el test de estanqueidad realizado (Blower Door) ha dado un resultado de 0,24 -para obtener el certificado este resultado tiene que ser como máximo de 0,6-,
La calidad del aire interior ha sido otro de los objetivos de los propietarios. Para conseguir un ambiente saludable y de confort se ha instalado un equipo de ventilación de la marca suiza Zehnder.
No hay un sistema de calefacción como tal en la vivienda puesto que el equipo Zehnder permite mantener el calor interior. Como ayuda, y si fuera necesario en días muy fríos, se ha instalado una estufa de leña estanca en cuarto de estar. Toda la iluminación de la vivienda se realiza mediante leds y los electrodomésticos son de alta eficiencia energética A+. La instalación de agua caliente sanitaria se realiza con un termo doméstico con depósito aislado. Las aguas de la vivienda se recogen de forma separada para su reutilización posterior al huerto.